martes, 24 de marzo de 2009




Los Amores De Manuela y Bolívar


Los amores entre Manuela y Simón eran rechazados por muchos, ya que ella era una mujer casada y el un hombre viudo.

Pero lo cierto es que a ellos nunca les importó lo que dijeran los demás.

Un día cuando Bolívar se encontraba en El Perú, Manuela llega a la villa donde el se hospedaba el Libertado y consigue en la cama del héroe un pendiente de diamante que no era de ella. Furiosa quería arrancarle los ojos al Libertador. Lo ataca tan salvajemente que el hombre necesita la ayuda de dos de sus edecanes para liberarlo de la enfurecida mujer.

Las uñas de Manuelita dejan en el rostro de Bolívar tales marcas que este tuvo que permanecer ocho días en sus habitaciones. Alegando que tenía una fuerte gripe. En esa semana tuvo los cuidados más celosos y dedicados de Manuela.

Sin embargo esto no logró separ a la pareja y tampoco el afán de libertar a America.

En la cartas que Bolívar le escribía a Manuela se evidenciaba la pasión que sentían el uno por el otro:

Mi bella y buena Manuela: Cada momento estoy pensando en ti y en el destino que te ha tocado. Yo veo que nada en el mundo puede unirnos bajo los auspicios de la inocencia y el honor. Lo veo bien, y gimo de tan horrible situación, por ti; porque te debes con quien no amabas; y yo porque debo separarme de quien idolatro! Sí, te idolatro más que nunca, jamás. Al arrancarme de tu amor y de tu posesión se me ha multiplicado el sentimiento de todos los encantos de tu alma y de tu corazón divino (…).

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